¿Tus sartenes quedaron con esas manchas negras imposibles de quitar?
Tranqui, con este truco Furor vuelven a brillar:
- Mezcla en un recipiente 2 cucharadas de bicarbonato, el jugo de
medio limón y un chorrito de Desengrasante Furor. - Forma una pasta cremosa y aplícala sobre las partes
ennegrecidas o manchadas del sartén. - Deja actuar por 5 minutos para que la mezcla haga su magia.
- Frota con una esponja o cepillo suave y enjuaga con agua tibia.
- Seca bien con un paño limpio.
Resultado: Sartenes relucientes, sin grasa pegada y listos para que la próxima arepa, huevo o calentado quede perfecto.
